Consejos para pedir dinero prestado

Pedir dinero prestado puede ser una de las mejores decisiones económicas para tu vida cotidiana o puede convertirse en un auténtico tormento. Todo depende de la elección. Por ello, en este artículo te damos algunos consejos concretos al respecto, para que tu decisión final sea la que mejor se adapte a tu situación y, en definitiva, sea la más acertada.

Consejos prácticos para pedir dinero prestado

Algunos consejos rápidos para pedir dinero prestado

  • Haz cuentas detalladas con anterioridad: no solicites una cantidad a ojo. Tienes que calcular lo que necesitas, sumando todos los gastos que vayas a afrontar y otras eventualidades. Por ello, se recomienda pedir algo más de lo que se necesita ‘por si acaso’, pero nunca cayendo en el sobreendeudamiento, es decir, nunca cometer el error de pedir dinero prestado que no se puede devolver.
  • Analiza cuándo devolverlo: pedir un crédito se debe llevar a cabo con la mente puesta en el momento de la devolución o en el calendario de pagos en su conjunto. Por ejemplo, no establezcas la fecha de tu cuota de devolución (si es pago único) antes de tener liquidez, ni alargues el calendario de pagos más allá del periodo en el que contarás con ingresos estables.
  • Piensa en cómo devolverlo: el anterior punto nos lleva a otra decisión, la de cómo devolverlo. Si es una gran inversión, el periodo de amortización puede ser más largo (por ejemplo, un préstamo hipotecario, en 30 ó 35 años), mientras que si se trata de un préstamo de cantidad muy baja no tiene sentido establecer un calendario de cuotas largo, pues supone una atadura y probablemente un aumento del gasto total. Si puedes, devuélvelo de una sola vez.
  • Analiza cuánto tiempo tardará el prestamista en conceder el crédito: si necesitas dinero urgente y la cantidad no tiene por qué ser alta, una solución bancaria probablemente no sea la más adecuada, pero sí un minicrédito online.
  • Analiza los diferentes métodos de pago que se te ofrece: la domiciliación bancaria es la más cómoda, mientras que el pago en ventanilla supone lo contrario. Las transferencias bancarias online son también una buena solución.

Estos pequeños consejos demuestran que la petición de préstamo debe ser una decisión pensada y estudiada. Por ello, también te mostramos a continuación cuáles son las diferentes vías a tu alcance para ello.

Pedir un ‘favor’ a amigos y familiares

Es la solución ‘de toda la vida’, pero no por ello es la mejor, ni mucho menos. Si se encuentran cerca de ti, será una solución probablemente gratis y en efectivo, pero si se encuentran en otro país, tendrá costes de gestión, ya sea por tramitación bancaria o por la gestión de giros de dinero internacionales. Se asocian a situaciones desesperadas y no son recomendables porque más allá del coste económico pueden tener un alto ‘peaje emocional’: pueden tensar una relación de amistad o cariño, lo cual desemboca a menudo en rupturas y litigios nada agradables.

Pedir un crédito bancario

Es otra solución ‘de toda la vida’, pero esta vez de mayor calado económico: los créditos bancarios son siempre de importes altos y con calendarios de pago largos, con lo cual suelen tener otras implicaciones, como la tramitación de avales o seguros. Además, será necesario que el solicitante tenga un historial crediticio impoluto, libre de deudas y sin aparecer en los listados de morosos, tales como ASNEF.

Se trata de una solución interesante cuando se deben realizar grandes inversiones y las perspectivas económicas a largo plazo sean buenas y estables. Por ejemplo, la compra de un coche, la adquisición de una vivienda o la puesta en marcha de un negocio empresarial.

Pedir dinero prestado en portales web de microcréditos

No es una solución tradicional, al contrario: es moderna e innovadora, que se ha popularizado enormemente en los últimos años hasta convertirse en una verdadera alternativa a los créditos bancarios. Es una opción cuando se necesita pedir dinero prestado con un importe bajo o muy bajo (Credy.es facilita desde 50€ a 750€) y cuando se tiene la certeza de contar con liquidez en un plazo no superior a los 30 días (límite que se establece en nuestra página web). La documentación que se exige es muy básica, admiten personas inscritas en ficheros de morosidad y que pidan préstamos estando en ASNEF y préstamos sin avales.

En cuanto a sus usos, carta blanca: no hace falta indicar ningún motivo concreto, por lo que encaja con gastos tan variados como las vacaciones, la reparación de un vehículo, los pequeños gastos de tesorería de una pyme, la organización de pequeños eventos o la compra de entradas para un partido de fútbol o un concierto.

Subvenciones públicas: una opción rentable poco flexible

Por último, una mención que suele ser rentable pero poco flexible: las subvenciones públicas. Para acceder a ellas, los requisitos son muy exigentes, tanto en la documentación a entregar (informes, certificados, etc.) como en otras condiciones, siempre con plazos de entrega, respuesta y cobro que se dilatan en el tiempo. Eso sí: sus gastos de gestión suelen ser bajos, por su carácter público, especialmente aquellas subvenciones a fondo perdido. Es una opción a plantearse cuando se debe pedir dinero prestado para proyectos empresariales.

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