¿Cómo impulsar mi negocio? Te damos consejos

Si eres un emprendedor, seguramente te hayas hecho la siguiente pregunta alguna vez: ¿Cómo impulsar mi negocio? Y probablemente te la hayas hecho en dos fases distintas: en el momento de iniciar la andadura de tu empresa y cuando la actividad ya estaba en marcha. En ambos casos, la financiación y la microfinanciación son dos elementos fundamentales para salir adelante. En este artículo te damos algunos consejos sobre dónde encontrarlas y cómo utilizarlas de la mejor manera.

¿Cómo impulsar mi negocio?

Cómo crear mi negocio: financiación para emprender

En la fase de creación de un negocio, muchos son los escollos a superar y muchos los trámites a realizar. Algunos de ellos son elaborar un plan de negocio convincente, conseguir todos los permisos administrativos para realizar la actividad, formar una plantilla de empleados sostenible y, cómo no, lograr la financiación necesaria para poner el negocio en marcha. En este caso, todo suma y cualquier ayuda es bienvenida. Por ello, aquí te indicamos algunas ‘puertas’ en las que puedes tocar:

  • Administraciones públicas: Ayuntamientos, Diputaciones, Comunidades Autónomas, Ministerios, Estado central… La Administración, en cualquiera de sus niveles, apoya la actividad económica emprendedora, sabedora de que los emprendedores son fuente de riqueza. Las formas de ayuda son muy variadas: desde ayudas directas a fondo perdido a exenciones fiscales, pasando por capitalizaciones del subsidio por desempleo y otras muchas más.
  • Asociaciones sectoriales: Cámaras de Comercio, agrupaciones de autónomos o cooperativas de profesionales son algunas de las organizaciones que cuentan con fondos propios para ayudar a los emprendedores. Y de nuevo, las formas de ayuda son muy variadas: cursos gratuitos, descuentos en maquinaria y mobiliario, etc.
  • Ayuda a colectivos sociales: algunos colectivos, ya sea por su vulnerabilidad, su tradicional discriminación o cualquier otro obstáculo, reciben ayudas compensatorias por parte de instituciones públicas, fundaciones o entidades privadas. Mujeres, inmigrantes o jóvenes menores de 30 años son algunos ejemplos.
  • Financiación privada: aquí se engloban los créditos bancarios y los que concede el ICO a través de estos. Supone una opción a analizar cuando la cantidad de préstamo rápido que se debe solicitar es muy elevada, lo cual también lleva aparejado una extensa burocracia y unos requisitos normalmente muy exigentes.
  • Financiación online: la proporcionan sitios web online, como Credy.es. Se trata de una buena solución cuando se desea solicitar una cantidad baja o media (hasta 750€ en nuestro portal) y se necesita disponer de ella en un plazo inmediato (en apenas 10 minutos puedes recibirla en tu cuenta bancaria).

Cómo impulsar mi negocio: financiación y consejos para salir adelante

“Mi negocio ya está en marcha, pero necesito liquidez”. Es otra frase con la que se identificarán numerosos emprendedores, empresarios y profesionales en general. Si este es tu caso, lo primero que debes hacer es analizar la situación: ¿la falta de liquidez se debe a un problema de falta de ingresos o simplemente es una situación puntual y coyuntural? Si tu respuesta es la primera (beneficios insuficientes), el negocio tiene un problema: debes replantearte tu estrategia de negocio y llevar a cabo las reformas necesarias para que tu actividad sea sostenible. Si tu respuesta es la segunda (tu negocio va relativamente bien y necesitas liquidez para hacer un pago puntual), entonces tienes muchas opciones a tu alcance para conseguir este pequeño empujón que impulse el negocio, ya sea a través de la financiación o de otras decisiones operativas. Toma nota.

  • Créditos bancarios o ICO: de nuevo, puede ser una solución cuando las necesidades de liquidez son grandes, como por ejemplo el pago de las nóminas de los trabajadores. Y, como comprenderás, tampoco es aconsejable endeudarse demasiado, a no ser que estés a la espera de recibir un gran cobro que haga sostenible esta operación.
  • Microcréditos: es una solución muy adecuada para problemas puntuales de tesorería, pues son inmediatos y las cantidades que se pueden solicitar son pequeñas y medias, las cuales son asumibles por la gran mayoría de los negocios.
  • Aplaza pagos: se trata de una medida que te puedes plantear con respecto al pago de impuestos, principalmente. Si crees que aplazar o fraccionar el pago del IVA o del Impuesto de Sociedades (IRPF en el caso de los autónomos) puede ser una ayuda, infórmate en las delegaciones de Hacienda o habla con tu asesor sobre este tema.
  • Externaliza servicios: para concluir, una nueva pregunta que se hacen muchos empresarios: “¿Puede mi negocio funcionar de la misma manera o mejor si externalizo servicios?”. Contar con empleados propios es probablemente una garantía de confianza y te permite controlar más de cerca determinados procesos de la actividad de tu negocio, pero también es más costoso, sobre todo por las cargas de impuestos y Seguridad Social que implica cada nómina. Por ello, puedes plantearte externalizar determinados servicios, ya sea a través de empresas proveedoras o mediante profesionales autónomos, de tal manera que esas cargas sean asumidas por ellos mismos. En ese caso, tan solo necesitarás controlar que ese servicio externalizado se realiza correctamente y dentro de plazo.

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